El sentido del humor es fundamental en nuestras vidas, incluso en lugares que pueden parecer inhóspitos, como el de la Administración Pública. Aquí, precisamente, se agradecen esos momentos ingeniosos, con chispa, afables y hasta surrealistas que humanizan un espacio tan frío. Este libro reúne una muestra de simpáticas anécdotas surgidas en la atención al público de la Agencia Tributaria Estatal. La autora ha dedicado cuatro décadas de su vida, como funcionaria, a atender a la ciudadanía que acude a este organismo.