El lector tiene entre las manos una de las obras literarias inglesas que más controversia y misterio ha suscitado. Desde la fecha de su composición hasta la persona para la que fueron compuestos estos versos e incluso quién proporcionó el original para su primera edición en 1609 se desconocen. Algunos especialistas consideran que los sonetos shakespearianos no se concibieron para ser editados. También resulta intrigantela publicación por parte del editor Thomas Thorpe y la famosa y enigmática dedicatoria de este a W. H.