Álbum debut de Happy Mondays que contó con la producción de John Cale, pero solo como una anécdota ya que terminó imponiéndose el caos revoltoso característico de la banda. El aporte principal de este disco es la presencia del teclista de la formación original Paul Davies, con una frescura y una onda más relajada a la que la banda en un principio pretendía.