Este álbum de guitarra explora algunas de las obras más significativas del siglo XX, muchas de las cuales fueron concebidas, encargadas y/o dedicadas a Andrés Segovia, quien también las estrenó. De hecho, Segovia es responsable de la creación de muchas de las más importantes obras maestras de la guitarra de los tiempos modernos, gracias a su constante compromiso de involucrar a los compositores en la escritura para este instrumento, ampliando su repertorio. El álbum incluye piezas del brasileño Heitor Villa-Lobos, con sus Cinco Preludios, homenajes a figuras o estilos musicales tanto cultos como populares; de los españoles Joaquín Rodrigo, con Tiento Antiguo, homenaje a la vihuela, y Federico Moreno Torroba; del francés Francis Poulenc, del polaco Alexandre Tansman, con su famosísima Suite Cavatina; y el italiano Mario Castelnuovo-Tedesco, con el Capriccio diabolico, un homenaje a Paganini.