El magnético álbum de debut de la jovencita Claud Mintz, aka Claud, es una vertiginosa y divertida sucesión de historias de amor adolescente, en la que las relaciones se presentan como juegos de intriga y dobles sentidos, como una montaña rusa que te entretiene incluso cuando más aterradora resulta. Todo ello envuelto en sonidos de alt-rock de los 90s y el atractivo de los grandes hits del pop de los 00s. Un disco de guitarras, melodías y emociones de esos que se disfrutan desde la primera nota y revelan un nuevo sentido a cada escucha.