Además de haber escrito la primera opereta vienesa, Franz von Suppé fue un maestro de los estilos italiano, francés y alemán, que combinó como un alquimista para formar composiciones propias, únicas e incontenibles. Aquí se encuentran dos ejemplos imperecederos: las oberturas Poeta y campesino y Mañana, mediodía y noche en Viena. Este álbum también explora su Fantasia Symphonica, nunca antes grabada, redescubierta recientemente en archivos vieneses por el director Ola Rudner, que muestra una orquestación magistral, melodías distintivas y un dominio del contrapunto. Otras rarezas completan esta nueva mirada a la amplitud de la ambición de Suppé.