La música de Cómo vivir en el campo es folclore. Folclore de un país remoto, todo meseta y a la vez todo mar. Un lugar extraño y a la vez muy familiar donde cada arreglo está pensado para el desconcierto reconfortante y cada palabra está escogida como el surtido de una caja de bombones. “Tan lejos como esta tarde me lleve fornido y lozano segador, camino del sol. El sonido de cada instrumento, límpido y certero, te abre una habitación en la mente donde hay un sofá. En él te tumbas, cierras los ojos y paseas con la imaginación por ese país en el que todo se cuenta con tonadas sencillas y a la vez complejas: tan lejos como esta tarde te lleve.