¿Recuerdas cuando de niño deseabas hacerte mayor? Poder acostarte cuando quisieras, comer pizza y helado sin pedir permiso y hacer lo que te diera la gana. Y ahora mírate: pagando facturas, poniendo lavadoras y preguntándote si ese dolor de espalda será ya para siempre. Esta taza de Miss Miserable capta a la perfección ese sentimiento de decepción. En blanco sobre negro se lee, con contundencia, una reseña de una estrella: 'Ser adulto, experiencia horrible no la recomiendo'. Está fabricada en cerámica y es apta para el microondas y el lavavajillas. En las tazas de Miss Miserable se comunica un mensaje radicalmente diferente, que se focaliza en asumir nuestros errores y en no negar el lado negativo de nuestra personalidad. Asumir nuestros fallos, aceptarlos y verbalizarlos. Ponerlos en blanco sobre negro.