Vuelve la voz cruda, feminista y cargada de conciencia de clase que ha cautivado a miles de jóvenes. «En este libro escucharás la voz de las mujeres más humildes de Chile». Luna Miguel. Arelis Uribe reivindica lo «punga» —término chileno acuñado para nombrar a la clase trabajadora— en su segundo libro de cuentos: una obra identitaria, popular y coloquial, con la que traza el skyline del barrio obrero sobre el fondo duro y reluciente del Santiago de Chile más neoliberal. Los «telepunga» son jóvenes repartidores de pizza chatarra, que amasan silenciosos su venganza como se prepara una fiesta fulgurante. Junto a ellos, la escuela rural pinochetista, cierta manada de escolares abusadores, un periodista erotizado por un joven con síndrome de Down, una chilena que habla como argentina. En definitiva, una colección de sucesos tan ordinarios como extraordinarios de un puñado de vidas al filo del abismo, tan rotas como intensamente humanas.