Este libro es una propuesta con altas dosis de radicalidad, donde se pretende entablar un diálogo -así como suscitar el consecuente debate- entre los aportes de la Epistemología, o Teoría de la Ciencia, y la Teoría de la Educación, huérfana sin duda de un enfoque radical. Con ello se pretende averiguar hasta qué punto la Teoría de la Educación tiene verdadera consistencia teórica.