Nadie toca esta música con más autoridad y elocuencia', escribió el Sunday Times de Londres de Stephen Kovacevich en Beethoven. ''Está en su elemento, respondiendo de todo corazón a la extrema fisicalidad que Beethoven aportó a la música, pero el ingenio y la delicadeza de la interpretación también son notables''. El propio Kovacevich ha hablado de su amor por la ''diversión y virtuosismo'' de las primeras sonatas del compositor, mientras que en las obras posteriores, a menudo desafiantes, ve un ''subtexto de resplandor y algún tipo de fe inherente en la vida''. Grabado entre 1991 y 2003.