Este LP captura a Thin Lizzy en el año que los convirtió en una banda de alcance internacional gracias al éxito de Jailbreak. La formación liderada por Phil Lynott aparece en plena forma, combinando hard rock, melodías memorables y el característico sonido de guitarras gemelas que se convertiría en una de las señas de identidad más influyentes del rock de los años setenta. El repertorio se centra en material de Jailbreak, con una potente interpretación de 'Jailbreak', la emblemática 'The Boys Are Back In Town' y la épica 'Emerald', considerada por muchos seguidores una de las mejores composiciones de la banda. La versión de 'Rosalie' aporta la energía festiva habitual de los conciertos de Thin Lizzy, mientras que 'Suicide', 'Warriors' y 'The Rocker' muestran el lado más duro y callejero del grupo. Entre los aficionados al rock clásico existe un consenso frecuente sobre la enorme calidad de Thin Lizzy en directo. En discusiones de seguidores, muchos destacan que la banda era incluso más poderosa sobre el escenario que en estudio y que su catálogo va mucho más allá de su gran éxito radiofónico.