Cuando el Poble Espanyol se privatizó a principios de los noventa, se buscó un nuevo espacio. Después de dar vueltas por las instalaciones del FC Barcelona, y otra vez en el Poble Espanyol, se fijó el Pla de la Catedral como nuevo emplazamiento. Desde entonces, uno de los lugares emblemáticos de Barcelona para la sardana acoge esta cita, y sirve de marco incomparable para ofrecer una postal espectacular.