La figura de Francesco Barsanti merece ser redescubierta. Nacido en Toscana, fue uno de los músicos que trajeron la cultura musical italiana a Gran Bretaña. En Londres tuvo una exitosa carrera como intérprete, profesor de flauta y oboe y como compositor. Tras una estancia en Italia, regresó a las Islas Británicas y pasó una temporada en Escocia, donde conoció la tradición musical local, absorbiéndola plena y profundamente. Del encuentro entre las características típicas de la música popular escocesa y el saber hacer italiano nació una publicación: en ella Barsanti recogió alrededor de 28 antiguas melodías escocesas, que acompañó con un acompañamiento continuo. Barsanti supo identificar los rasgos típicos de la música escocesa y adoptó una actitud muy respetuosa hacia ellos, sin menoscabar su originalidad en un intento de adaptarlos a la tradición clásica 'mainstream'. Aquí se ofrecen en actuaciones que reflejan la variedad y creatividad de las prácticas escénicas contemporáneas, entrelazando las melodías de Barsanti con variaciones, disminuciones y adaptaciones creativas.