New Mills, en Derbyshire, a poco más de 20 kilómetros de Manchester, no parece el lugar ideal para el surgimiento de una de las bandas definitivas de la segunda ola del punk británico. Sin embargo de New Mills iba a surgir la banda punk más grande del noroeste de Inglaterra: Blitz. Una formación nacida para dominar pero cuyas 'tensiones internas' por el rumbo musical que seguir y la falta de una persona que gestionara su carrera les llevó a separar sus caminos en 1983. Justo cuando acaban de llegar a la lista nacional de singles, superando los tops indies o punk. No solo se encargaron de vender miles de discos, también encarnaron físicamente el sueño de armonía tribal entre punks y skinheads. Siguen siendo tan influyentes ahora como entonces, sus álbumes continúan siendo reconocidos como una gran referencia para innumerables bandas de todo el mundo.