Autoproducido y con una paleta exótica de instrumentación, desde violonchelo y pipas de uillean a dumbeg, tabla y oud, el quinto álbum de Loreena fue lanzado en 1994 y desde entonces ha vendido varios millones de copias en todo el mundo. Con influencias españolas, celtas y marroquíes, sigue caminos de inspiración desde Irlanda hasta Santiago de Compostela y Oriente Medio. Acompañando escenarios musicales de poemas de San Juan de la Cruz y Shakespeare hay originales eclécticos y ricamente texturizados que incluyen un seductor y dramático 'El sueño místico' y el 'Mercado nocturno de Marrakech'.