Andrew Bird y Jimbo Mathus alcanzaron la cima creativa de sus particulares colinas musicales y nos entregan una colección de canciones llenas de alma, tanto en las letras como en las músicas, y consiguen una sincronicidad entre ellos que parece encontrarse en un lugar imaginario y especial que puede ser visitado solo por los mejores cantautores. Todas las canciones fueron escritas y ejecutadas por ellos dos y producidas por Mike Viola.