Los húngaros Omega lanzaron su mejor material en los años 70, y 'Time Robber' se considera el punto culminante musical de la discografía de Omega. El corazón del LP es la canción 'House Of Cards Part I & II'. La obra de casi 13 minutos encapsula exactamente lo que Omega era en 1976: rock espacial progresivo mezclado con elementos de hard rock.