En este trabajo Jorge Drexler se enfrenta a la energía del amor en todas sus expresiones. Unos estados anímicos muy acordes con los tiempos en los que fue compuesto el álbum, que el uruguayo compara con la rueda de ilusión y frustración ante el deseo de recuperar nuestra vida previa. Que nadie busque angustia y pesimismo en este álbum, aquí vamos a encontrar a un Jorge en plenitud, luminoso y con nuevos horizontes en cada canción. El arte del disco es un cuidado diseño del prestigioso estudio Naranjo-Etxeberria, tan sugerente y elegante como el conjunto de canciones que recoge.