El Salvador tiene una de las leyes antiaborto más estrictas del mundo y la interrupción del embarazo, tanto voluntaria como espontánea, está penada durísimamente. De hecho, la mayoría de las mujeres condenadas son juzgadas por homicidio agravado, tras haber sufrido complicaciones obstétricas. Se les acusa de haber matado a su bebé y se enfrentan a penas de hasta cuarenta años de cárcel. En Todas nosotras, Elizabeth Casillas e Higinia Garay cuentan la historia de cuatro mujeres salvadoreñas, Mariana, Cynthia, María Teresa yElsi: cómo tienen que volver a casa tras haber estadoen prisión por un delito que nunca debió serlo y lodifícil que les resulta reintegrarse en una sociedadque las sigue juzgando, acosando y discriminando.