Aunque pensemos que todo está decidido en nuestras vidas o que son decisiones inamovibles, nada más lejos de la realidad ya que, aunque no tengamos esa percepción, nos queda todo un mundo por descubrir, un universo por conocer. Y precisamente, éste es uno de los objetivos de La Fúmiga. Dar a conocer ese universo propio actual que se identifica con esa casa que en construcción constante, que nunca acaba de cerrar las paredes y que siempre está abierta a todas aquellas personas que quieran formar parte de este proyecto precioso, que nació de la ilusión de una charanga de un grupo de chicos de Alzira, que poco a poco fueron creando unos lazos de amor, respeto y amistad que se convirtieron en unos de los proyectos más consolidados y con más seguidores de la Comunidad Valenciana y por extensión, de Cataluña y Baleares.