Que no se guarden los atriles, ni se vacíen los salones. Con una danza lenta de pavana, pueden entrar de pronto bailarines de la mano, parejas sobre alfombras extendidas a lo largo de siglos. Hasta este libro han llegado músicas del Renacimiento interpretadas por el grupo Orfeo en el que participa el autor con su viola da gamba. Y llegan también recuerdos de amores, algunos lugares, el entusiasmo de vivir... Su deseo es no acabar etapas todavía y que la edad le permita repetir momentos.