En esencia, 'Trio' es una obra sobre la colaboración, el juego y la unificación. Es la música como medio de unión, un equivalente sonoro a la filosofía japonesa del Kintsugi, en la que la cerámica rota se repara con una laca dorada visible. En lugar de ocultar las roturas, el Kintsugi las abraza, haciéndolas parte de la historia, una forma de delicada transformación. Popp y sus colaboradores Flurin Mück y Sebastian Wolfgruber adoptan un enfoque similar: tres bateristas distintos, tres temperamentos diferentes, tres estilos personales. Fusionados en un único instrumento expresivo.