David Kessler y Jack son dos jóvenes americanos que, con sus mochilas a las espaldas, van a pasar tres meses recorriendo Europa. En Inglaterra, en una zona rural desolada, la gente les da unos consejos escalofriantes. Los jóvenes emprenden la marcha en la oscuridad y oyen un aullido terrorífico procedente de los páramos, sin saber que les persigue una bestia mítica sedienta de sangre. Las personas que matan a esa criatura se convierten en muertos vivientes que deben vagar por la Tierra eternamente, pero aquél que escapa con vida tiene reservado un destino diferente.