Cuando los sueños construyan las ciudades, sus casas, jardines y avenidas serán amables y avanzaremos hacia una nueva vecindad. Erradicar el dolor y el sufrimiento, el hambre, la miseria, el odio o la hipocresía permitirán reorientar los espejos cóncavos de la urbe que antes solo servían para distorsionar su realidad. Reescribimos la historia de una nueva polis, donde la creación y las ideas la hagan crecer, y en este poemario se hace, de alguna manera, reescribiendo historias a partir de grandes aportaciones culturales. Pero nada de esto será posible si no cambiamos las formas del lenguaje mediante innovadoras formas de comunicarnos, con la riqueza y belleza de las esdrújulas. No es este un poemario al uso, pero sí puede servir, quién sabe, para hacer uso de un poemario.