Si dijéramos que los siete relatos que componen Una música futura tienen cierta similitud con Black Mirror -lo cual ya es mucho-, sería quedarnos en la superficie de una narrativa que, más que responder, formula nuevas preguntas. En estos cuentos oscuros y minuciosamente elaborados se abordan realidades y futuros cercanos que nos acechan a la vuelta de la esquina y donde las nuevas tecnologías juegan un papel importante dentro de las relaciones afectivas, con personajes desubicados y, a la vez, continuamente «conectados». Cuentos que atrapan y sorprenden y que son a la vez inquietantes y conmovedores.