ANTONIO TIENE MUCHO MIEDO A LA OSCURIDAD y a los monstruos que acechan en ella, por eso nunca quiere irse a dormir. Pero una noche, con la ayuda de su mamá, se dará cuenta de que esos horripilantes monstruos de su habitación no son lo que parecen. VALORES IMPLÍCITOS: Los niños temen a los monstruos y a la oscuridad. No importa cuánto insistan los padres en que nada de lo que ven es real, porque para ellos sí lo es. Por eso necesitan del apoyo de los adultos y de alguna herramienta más. Este cuento les ayudará a superar sus miedos, pues comprobarán por sí mismos que los monstruos no existen y además descubrirán lo divertido que puede ser jugar con las sombras de la noche.