Jan Baptist Verrijt (c. 1600-1650) fue, junto con Jan Pieterszoon Sweelinck, quizás el compositor holandés más importante del siglo XVII. Su obra más importante que se conserva, Flammae divinae, Opus 5, consta de seis motetes a dos voces y doce a tres voces, junto con dos versiones a tres voces para la Misa, y se publicó durante el periodo en que Verrijt trabajaba como organista en la Gran Iglesia de San Lorenzo de Róterdam (1644-1650). En esta obra, Verrijt demuestra una maestría consumada al combinar la vivacidad del nuevo estilo concertato italiano con las técnicas polifónicas de la antigua escuela franco-flamenca. La música suena imaginativa y dramática, pero a la vez equilibrada y controlada. Al igual que Claudia Monteverdi, Verrijt anima su compleja música sacra a varias voces con técnicas tomadas del madrigal y la ópera, empleando las antiguas técnicas imitativas de una manera innovadora para lograr un fuerte impacto emocional. Interpretada por uno de los conjuntos vocales de música antigua más destacados y pioneros del siglo XX, el Consort of Musicke, con Emma Kirkby como protagonista y bajo la dirección de Anthony Rooley.