Vilde Frang asegura que'el concierto de Beethoven es una pieza de un poder abrumador. De alguna manera es más que música: su dimensión se siente casi cósmica. La fuerza de este concierto me toma por sorpresa, una y otra vez'. Frang yuxtapone la obra épica y lírica de Beethoven con el compacto concierto para violín de Stravinsky, que rinde un tributo puntiagudo a los modelos del siglo XVIII. El director es Pekka Kuusisto, él mismo un violinista aventurero, en su papel de mejor amigo artístico de la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen.'Fueron las cualidades musicales de cámara del concierto de Beethoven las que me proporcionaron la clave', dice Frang.'El violín está constantemente 'alimentando' y tocando alrededor de la orquesta... A su manera, el Stravinsky también involucra al solista en un diálogo constante con la orquesta. Con Pekka Kuusisto y los intérpretes de la Deutsche Kammerphilharmonie Bremen, realmente me siento muy cómoda...