El tributo de Fred Soul y Zé Luis Nascimento al percusionista Naná Vasconcelos es una celebración de la ciencia del ritmo al servicio del mundo. Su homenaje refleja la conexión entre la magia del sonido y la exploración de la naturaleza y los elementos. Este acto creativo rinde homenaje a la influencia duradera de Vasconcelos en la música.