Yaya Bushcraft sabe que querer es poder. Le dijeron que no se parecía en nada a los protagonistas habituales del bushcraft, hombres robustos y jóvenes, o al menos más jóvenes que ella. Pero eso a Yaya no le importó. Sin hacer caso de las voces que le decían que estaba loca, se fue al monte a construir. Hoy, lleva cuatro cabañas a sus espaldas, hechas con sus propias manos, además de haber logrado reunir a casi cien mil seguidores en su cuenta de Instagram. En este libro, nos cuenta su historia de aprendizaje y superación personal, en la que la negatividad, el edadismo y conformarse con una vida sin metas, da igual la edad, no tienen cabida.