Ambientada en Tasmania, esta película ofrece una perspectiva novedosa del género zombi. Clark revela la esencia emocional del filme con delicadas cuerdas y grabaciones corales, complementadas con un bajo potente que bien podría pertenecer a su reciente álbum de estudio, Steep Stims. Además, incluye los sustos repentinos, la tensión palpable y la inquietante atmósfera vocal.