Weber marcó la transición de la música clásica al período romántico. Su trabajo además de adherirse al estilo formal de la escuela Viena, contiene contrastes instrumentales. Sus trabajos son muy disfrutables, llenos de buen sonido. Él tenía una predilección por el clarinete, para él, era el instrumento ideal para expresar los sentimientos románticos. De su amigo Heinrich Baermann, el mejor clarinetista de su tiempo, aprendió las técnicas características del instrumento y escribió algunos trabajos. Este disco, interpretado por el clarinestista italiano Davide Bandieri, quién tocó un solo en el festival de Lucerne de orquesta y en la orquesta Mahler Chamber dirigida por Claudio Abbado. Para esta grabación, él aseguró la colaboración de estas eminencias de los instrumentos como el pianista Matteo Fossi y El Quartetto Savinio.