When We All Fall Asleep, Where Do We Go? es un debut que convirtió a Billie Eilish en un fenómeno global gracias a una mezcla única de pop oscuro, minimalismo electrónico y una sensibilidad estética que oscila entre lo inquietante y lo íntimo. La crítica lo recibió como un trabajo sorprendentemente maduro para una artista de 17 años, destacando su capacidad para convertir sus miedos, su insomnio y su humor ácido en un universo sonoro propio. El álbum se aleja del pop luminoso tradicional y abraza un enfoque más sombrío y experimental.