El camino es duro, más aún el del pistolero. Durantelas últimas jornadas, el de John se ha complicado másde lo habitual. Tras la muerte de Adam y el encuentro con su heredero, un viaje que debería haber sido sencillo se ha convertido en un largo calvario lleno depeligros y nuevas obligaciones. Porque aunque es cierto que Owen posee un potencial enorme como aprendiz,cualquier error podría decantarlo hacia la oscuridadmás absoluta. Mientras avanza hacia Texarcana, su destino parece más lejano, el infierno desatado por the Border más cercano y las cuentas más lejos de cuadrarse. Sin embargo, John no va a permitir que eso lodetenga. Ni las dificultades, ni los amargos recuerdos que ya pensaba haber dejado atrás y que ahora vuelven a él para acosarle. Para él la venganza y la ley son lo mismo y los traidores solo merecen la horca