Ermanno Wolf-Ferrari es mejor conocido por sus óperas cómicas. Con esta reputación establecida, la aparición de Das Himmelskleid en 1927, con su 'simbólico mundo crepuscular... que se eleva musicalmente a la grandeza religiosa y un mundo de sueños' fue una sorpresa para los críticos de la época. La narración es una parábola de una joven princesa que nace con la 'Vestimenta del Cielo', pero olvida este verdadero regalo en su codiciosa búsqueda de riqueza y poder. Das Himmelskleid es quizás la más profundamente madura de las óperas de Wolf-Ferrari, con una sensibilidad y un sentimiento por el sonido y el color asombrosos que nunca fueron superados.