La Ópera Nacional de Holanda presenta Eine florentinische Tragodie (1917) de Alexander von Zemlinsky, con Marc Albrecht dirigiendo la Orquesta Filarmónica de los Países Bajos y Ausrine Stundyte (Bianca), Nikolai Schukoff (Guido Bardi) y John Lundgren (Simone) como solistas. Eine florentinische Tragodie (1917) se adhiere plenamente a la famosa máxima de George Bernard Shaw de que toda ópera es 'cuando un tenor y una soprano quieren hacer el amor, pero un barítono se lo impide'. Sin embargo, la pieza de Zemlinsky presenta esta narrativa central en su forma más condensada, y su conclusión es una de las más originales y enigmáticas de la historia de la ópera.