Anton Rubinstein fue uno de los más grandes pianistas de su época, un virtuoso a la altura de Liszt y un compositor popular cuya carrera lo llevó por todo el mundo. A pesar de sus invaluables contribuciones a la música rusa, su legado resultó controvertido con las generaciones posteriores. Hoy podemos apreciar el logro muy real de Rubinstein como un compositor dotado y original cuyas obras son notables por su memorabilidad melódica y extraordinaria variedad de texturas. Estos preludios y estudios son un poderoso testimonio de la habilidad técnica y el dominio del color tonal de este compositor, y forman un estudio completo de la técnica pianística y la destreza creativa de Rubinstein.