Arreglada para piano, violín y violonchelo por el propio compositor, interpretada con sensibilidad por el joven trío formado por Alessandro?Acri, Maria?Miele y Marco?Martuccio. Ofrece una experiencia íntima y fresca que revela colores y matices escondidos en la versión orquestal original. Destaca por su equilibrio instrumental y emotividad contenida, ideal para quienes deseen redescubrir a Beethoven en un formato de cámara más cercano y expresivo.