Para Brahms, las canciones populares eran fuentes de inspiración musical, no temas de estudio académico. Las canciones de los Libros 6 y 7 de Deutsche Volkslieder ejemplifican cómo los acompañamientos distintivos y expresivos de Brahms aportaron cualidades únicas a estas canciones, cómo intensificó ciertos versos para sacar su poder, o permitió que el piano sus propias frases melódicas reveladoras. En el Libro 7, las canciones se dividen entre un cantante principal y un coro, lo que agrega nuevas posibilidades musicales. En las Volkskinderlieder ('Canciones populares para niños'), la economía y la destreza de Brahms convierten las canciones de cuna en obras de arte.