Carlo Albanesi era hijo de Luigi (1821-1897), quien, a su vez, provenía de una familia de artistas: su padre había sido un refinado miniaturista y le había enseñado pintura. Fue especialmente apreciado como pedagogo del piano, pero su producción compositiva incluye valiosas obras tanto en el ámbito sacro (motetes, misas y oratorios) como en el de la música instrumental (entre ellas, una curiosa Elegia a Garibaldi, en homenaje al célebre héroe del Risorgimento). Su interpretación era sumamente efectiva; por su delicadeza y expresividad cantabile era, y sigue siendo, insuperable. La producción compositiva de Albanesi incluye música sinfónica, obras de cámara (como un cuarteto de cuerda y un trío para piano y cuerda) y composiciones de otros géneros; sin embargo, es más recordado por su música para piano. En particular, se incluyen sus Seis Sonatas para Piano, cinco de las cuales se conservan hasta la actualidad. Pertenecen a un repertorio relativamente pequeño, pero cualitativamente notable, de sonatas para piano «italianas» del siglo XIX. El estilo compositivo de Albanesi es marcadamente romántico y se deleita en una rica escritura virtuosística; su paleta técnica incluye arpegios, escalas, octavas, dobles tercios y sextas, lo que da testimonio de la destreza técnica del compositor.