Después de los Lieder ohne Worte de Mendelssohn, se estableció con éxito la práctica de simular una canción para voz y piano solo en el piano. Además de obras originales como las de Mendelssohn, los compositores se inspiraron en Lieder reales y las transcribieron para piano solo. A esta práctica le debemos obras maestras como las transcripciones de Liszt de los Lieder de Schubert. Aquí, sin embargo, encontramos algo aún más especial: las transcripciones para piano realizadas por una esposa (Clara Wieck Schumann) de los Lieder escritos por su marido (Robert Schumann).