El título quiere sugerir el verdadero motor de la acción compositiva de Demetrio Bonvecchio: la reflexión sobre el ser humano, sus acciones y sus emociones en los aspectos menos visibles de su vida. La noche se convierte entonces en el símbolo metafórico de esta actividad. Esta propuesta de escucha se plantea como algo nuevo, ofrece una visión instrumental y auditiva particular, diferente, absolutamente personal, abierta a la contaminación. Es también evidencia de un itinerario creativo articulado a través de diferentes lenguajes musicales. Fundamental para Bonvecchio es la frecuentación y apreciación de los más dispares compositores y estilos. El álbum, de música de cámara para instrumentos de viento, incluye algunas de las composiciones más importantes de Bonvecchio, como la Sonata 'Espressiva', 'Dark was the colour of the suite', la Sonata 'LoL', 'Ode notturno'; 'Canción sin palabras' y la 'Suite sinfónica de Porgy y Bess'.