Habiendo sido invitada a actuar en el Festival de Viena de 1967, la Orquesta Sinfónica de la Radio de Baviera abrió su concierto con una interpretación de alto octanaje de la obertura patriótica de Dvo ák, Los husitas. En el Concierto para violín de Brahms, el elegante solista Henryk Szeryng entabló un diálogo musical con el director Rafael Kubelík que fue a la vez sutilmente sensible e ingenioso.