El estelar contratenor Philippe Jaroussky continúa con sus investigaciones en las propuestas operísticas basadas en el mito de Orfeo. Ésta vez, presenta la obra más famosa y conocida que relata la triste historia de este poeta griego, quien acude al inframundo a buscar a su esposa difunta: Orfeo y Eurídice de Gluck. Contiene una de las arias más veneradas en el mundo operístico. ''Chè faró senza Euricide'', canto contenido pero inmensamente conmovedor de Orfeo. Dirigida por Diego Fasolis, ésta es la primera grabación mundial de una versión de la obra realizada en el Palacio Real de Nápoles en 1774. Fue, por tanto, 12 años después de que Orfeo y Eurídice se estrenase en Viena, siendo la primera de las óperas de la reforma gluckiana. En estas composiciones, Gluck enfatiza la simplicidad de la forma y subraya la expresividad, rechazando conscientemente las extravagancias de la ópera seria que regía en los primeros años del siglo XVIII y que se caracterizaba por enrevesadas tramas y por larguísimas y artificiosas arias.