La colección de obras manuscritas del compositor napolitano Francesco Feo (1691-1761), conservada en la Biblioteca Británica de Londres, constituye -en cuanto a calidad y cantidad- un corpus bastante singular en el ámbito de las cantatas de inspiración moral y religiosa de la decimoséptimo siglo. Por su sólida formación y su polifacético talento, Francesco Feo supo ganarse los elogios de sus contemporáneos (Padre Martini, J. A. Hasse, J. F. Reichardt, C. Burney); fue un consumado compositor, capaz de emplear el lenguaje, la forma y el estilo con notable creatividad. La música de Feo se caracteriza por su delicadeza innata, asociada a un exquisito sentido de la forma, más refinado y atractivo por la experiencia, así como por su capacidad para crear un lirismo cálido y afectuoso, coloreando personajes y situaciones (y conmovedoras, no pocas veces, picos de patetismo y dulce misticismo)