Se sabe poco sobre la vida y la carrera de Francesco Webber, un músico y virtuoso italiano que emigró a Gran Bretaña a una edad temprana. Se dice que tocó la tiorba en la orquesta de Handel; Sin embargo, es cierto que enseñó mandolina a la princesa Amelia de Gales, la misma representada en la portada de un refinado retrato de Philippe Mercier fechado hacia 1733. Webber, maestro en su campo, quiso honrar a su alumna con una colección de sonatas —hoy conservadas en la Biblioteca Británica de Londres— de indudable valor técnico y musical. No son simples ejercicios para principiantes, ni piezas escritas a la ligera para complacer a un aficionado, sino auténticas obras maestras. Este álbum Da Vinci Classics los presenta al público bajo una apariencia renovada, fiel a su importancia artística.