Francesco Saverio Geminiani (1687-1762) nació en Lucca. Comenzó sus estudios a temprana edad con su padre, pero sus lecciones más importantes llegaron durante sus años con el gran maestro romano Arcangelo Corelli. Las clases de composición con Alessandro Scarlatti le ayudaron a inspirar y consolidar su arte. En 1714, Geminiani se estableció en Londres, donde rápidamente alcanzó fama como músico de conjunto, violinista de concierto y profesor. Allí entabló amistad con Händel y dirigió la orquesta en numerosas actuaciones conjuntas. Geminiani disfrutó de un gran éxito no solo en Londres, sino también en Irlanda, donde pasó una considerable cantidad de tiempo, estableciéndose en Dublín en 1760. La interpretación de Geminiani se distinguió por su gran expresividad, riqueza de colorido dinámico, extraordinaria vivacidad y un fuerte temperamento. Uno de los legados más perdurables de Geminiani es su tratado 'El arte de tocar el violín', publicado en 1751. Esta influyente obra es una de las primeras guías completas sobre técnica e interpretación del violín. A diferencia de los profesores de violín anteriores, que a menudo se centraban en la digitación básica y el uso del arco, el tratado de Geminiani proporcionaba conocimientos detallados sobre la interpretación expresiva, la ornamentación y las sutilezas de la articulación. Refleja la evolución del estilo de interpretación del violín en el siglo XVIII, priorizando la musicalidad por encima de la mera destreza técnica. Abarca temas como las técnicas de arco, la posición de la mano izquierda y el vibrato, ofreciendo ejercicios para desarrollar la precisión y la expresividad. También destaca la importancia del contraste dinámico y el fraseo, elementos esenciales en la práctica interpretativa barroca.