Durante los últimos 70 años y más, Rübsam se ha sumergido en el mundo del teclado, y en la música de Bach en particular, grabando discos primero para Philips, luego para Naxos y más tarde para Brilliant Classics, todos ellos muy bien recibidos por el la fidelidad de su estilo y los colores de su fraseo, ya sea en clavicémbalo, órgano o piano moderno. El instrumento elegido por Rübsam para esta grabación es el laúd-clavicémbalo: un instrumento de teclado único con un sonido único que Bach aparentemente apreciaba. Es más contundente que el clavicordio pero menos brillante que el clavicémbalo convencional, requiriendo un toque propio.