La última década de Janáek vio una renovación creativa casi sin precedentes durante la cual escribió algunas de sus mejores obras. Entre ellos estaban sus obras maestras de música de cámara, los dos cuartetos de cuerda. El primero se inspiró en la novela de Tolstoy The Kreutzer Sonata, una tórrida historia de adulterio y asesinato a la que Janáek respondió con música de pasión cada vez más frenética. El segundo fue subtitulado Intimate Letters, una obra que evoluciona libremente y está llena de anhelo y desafío amoroso. Originalmente fundidos para cuatro violines, los dos sonetos juveniles datan de 1875 y equilibran los arcaísmos del primero con el lirismo del segundo.